En el Día del Padre: Justo Bonilla Duarte una vida para servir

Escrito por admin el . Publicado en Arte y Espectáculos

Compártelo

 

JUSTO 1“No recuerdo cuántos años tengo”, DICE JOVIAL Y COMPLACIDO A UN MES DE CUMPLIR SUS 85 AÑOS.

Justo Luis Bonilla Duarte nació en San Mateo, Boyacá, el 15 de agosto de1932.

Vale decir, que en escaso un mes cumplirá sus 85 años de edad, bien acarreados, más de cincuenta de ellos vividos en el Táchira.

-No recuerdo cuántos años tengo, dice jovial y complacido.

Llegó a Venezuela revestido con la ilusión del progreso.

A la floreciente Abejales, cuando todavía no existía el municipio Libertador

Allí, un poco tiempo después, integró a su fiel y trabajadora esposa Arcelina Rodríguez con su primer retoño en los brazos.

Argenis Lucía, la mayor de sus hijos.

Era aquel país en los albores de la democracia.

-En Abejales me apersoné con el aval de mi padre Luis Alejandro Bonilla, reconocido por su solvencia.

-Fue él quien inició el negocio familiar de la fábrica de ataúdes.

-Para ampliar horizontes económicos seguimos a Táriba, municipio Cárdenas, donde nacieron casi todos mis hijos, en la afamada maternidad del Dr. Marino Rivera Daza.

-¡Y claro que hubo crecimiento!

-Una época de bendición.

-Pero no fue allí donde nos afianzamos, sino en San Juan de Colón, hasta el sol de hoy, desde el año 1966.

-Por supuesto, la Ciudad de las Palmeras significa mucho para mí y para mis hijos.

-Argenis Lucía, Simón, José Luis, Justo Luis, Nydian Teresa y Jairo Antonio.

-Muy colonenses como yo…

-Puedo afirmar con orgullo que en ese grato paraje me hice dirigente deportivo y servidor social.

-Primero en el fútbol, después en el basquetbol.

-Pero también en la organización de las Ferias y Fiestas, en esos reñidos reinados, que eran muy competidos por tanta belleza.

-¡Perdí y gané con mis lindas muchachas!

Bonilla — tal y como lo conocen en Colón — conformó la Liga de Fútbol de Ayacucho junto a los hermanos Ricardo y Luis Rivas, el Fotógrafo Alfredo Báez y el Profesor  Raúl Villamizar, artífice de la Escuela Artesanal.

Una verdadera novedad por su ordenamiento.

En lo vital, porque en esa vieja Plaza Bolívar, donde se construyó más tarde el coso taurino, se organizaron torneos inéditos en las categorías infantil, juvenil, primera y segunda.

También hizo aparición su poderoso equipo “Funeraria San José” con el estelar colombiano Lumumba en el ataque.

-Era un equipo hecho para ganar, que introdujo el elegante uniforme a manga larga, de buen físico y buena técnica, pero que inesperadamente cayó en las primeras cuatro salidas.

-En medio de tanta alarma y pesimismo, no sé quién me dijo: “Bonilla con ese nombrecito el equipo tuyo nunca va a ganar”.

-Ja ja ja…

-Entonces, le quité el apelativo Funeraria, lo rebauticé como “Talleres San José” y comenzamos a meter goles.

-A ese temible Cara Cara de La Fría no le ganaba nadie de local y Talleres San José lo venció por la mínima.

-¡Qué partidazo y qué celebración!

-Escoltados salimos del “Juan Gugielmi”, ese difícil campito en el centro del pueblo, con los fanáticos gritando desde la raya.

-¡Tumbamos todas las apuestas!

-Nos querían matar, pero los mismos jugadores y ese gran dirigente que fue Humberto Laureano nos protegieron.

-El convite fue en el Parque Sucre, a dos cuadras de mi fábrica, en la calle cuatro con carrera nueve.

-Bebida y comida a dos manos…

-Al amanecer, todo el mundo pa´ su casa, menos Juan Contreras, “Camejo”, que venía de Ureña.

-No tenía dónde alojarse.

-Entonces lo metieron en una de mis urnas y durmió como un angelito.

-Cuando despertó, entre el susto y las risas, refirió con tono de adivino: “Aquel que duerme en un ataúd vive más años”.

-Debe ser verdad.

-Ja ja ja…

Justo Bonilla impulsó el fútbol colonense al lugar más alto.

Trabajó en conjunto con los legítimos dirigentes del municipio, algunos desaparecidos, otros olvidados.

La actividad hizo diferente al municipio Ayacucho en todo el Táchira.

-Tengo que decir que siempre fue muy competitivo.

-Los clásicos entre Bolívar y Sucre eran de película.

-Ayacucho, por sobre otros municipios, llevó sus jugadores a la titular de la selección Táchira juvenil y de primera.

-No menos de diez grandes partidos se jugaban al año.

-El béisbol con sus Piratas de Ayacucho tenía menos afición.

-Se programaba béisbol los domingos hasta la una de la tarde y después fútbol hasta casi el anochecer y sin alumbrado.

La audacia y el talante de Justo Bonilla hicieron posible la internacionalización del balompié colonense.

Era un reto útil y necesario.

Enfrentó en ida y vuelta al calificado Acerías Paz del Rio de Colombia y triunfó en las dos ocasiones.

-Nos mudamos de la placita Bolívar a lo que sería el polideportivo en 1968.

-Se planificó un encuentro inaugural entre la Selección de Colón y el Banco Unión de Caracas, gestión que hizo Olmedo Rosales.

-Ese acontecimiento lo engalanó nuestra perenne soberana Ana Julia Noguera.

-Devolvimos la visita a la Capital de la República y en gran juego repetimos la victoria obtenida en casa.

-Ahí quedamos listos para ir a Paz del Río.

-Una verdadera odisea, una delegación no menor a cincuenta personas, hasta en carros particulares, como el Cadillac del loco Carlos Sanguino.

-Conocía el municipio, a tres horas de Bogotá, porque soy boyacense y así fui cuadrando el intercambio.

-Un viaje arduo de trece a catorce horas.

-Pero con una hermosura de paisaje.

-Y qué maravilla de planta, al llegar a Paz del Río, un gigante en toda Latinoamérica.

-Procesando hierro y carbón con más de mil trabajadores.

-Nos trataron como reyes, con respeto y mucha cordialidad, tanto o mejor que nosotros cuando ellos nos visitaron, en la Feria de San Juan Bautista en junio.

-El acontecimiento quedó para la historia.

Las amistades que cultiva el deporte resultan imperecederas.

Únicas, entrañables.

Quizás no sean posibles en otra actividad cotidiana.

-Hice muchos amigos…

-Antonio Ramón Zambrano, el líder de Copei y Arcadio Márquez, el número uno de Acción Democrática.

-Andrés Ramírez, mi consuegro, voz de la Cruzada Cívica Nacionalista, el partido de Pérez Jiménez.

-Médicos como Ernesto Paolini y Pedro Granados Ruiz.

-Profesores…Amador González, Luis Santibáñez, Alberto Mercado, Raúl Villamizar.

-Periodistas…David Quintana Castro, Homero Duarte, Jesús Velásquez, Indalecio Chacón Araque.

-El Dr. Ernesto Carradine, pionero del comercio farmacéutico.

-La ilustre Familia Casanova…Don Carlos, Modesto y Román, quien tenía su ferretería frente a mi fábrica de urnas.

-El gordo Benjamín Pineda y Armín Urdaneta, animadores que nunca fallaban en la tarima.

-Concejales como Porfirio Arellano, José Antonio Acevedo y Álvaro Roa.

-Los López, los Rodríguez y los Rosales en la industria panadera.

-Don Luis Ramírez, Héctor Pernía, Orángel García y Marco Avilio Porras.

-¡Hombre…puedo olvidar algunos!

-En fin…amistades generosas, a mi entender bien ganadas, a pulso.

-Bordeando opiniones, aquí y allá, me animé o quizás me animaron, a participar en el reinado de la Feria como patrocinador.

-Se conformó un equipo de trabajo y en 1973 lanzamos a una bonita chica del vecindario.

-Ella era Omaira Villamizar, candidata de las carreras trece, catorce y quince con calles tres, cuatro y cinco, sector Cruz de La Misión.

-Todo hacía pensar en el triunfo, así decía la gente, pero la conquista no se dio.

-Hubo componendas, raros manejos y triquiñuelas dentro del jurado.

-Críticas aleves, sin ninguna razón, que no respetaron la tradición del municipio.

-Ganó inexplicablemente una candidata inscrita a última hora, sin respaldo popular, no nacida en el pueblo.

-La multitud se alzó y exigió una marcha conmigo al frente, desde nuestro sector hasta el Club Ayacucho, donde ya afinaban los músicos para amenizar el baile de coronación.

-Gritos, palabrotas y empujones, pero dejamos constancia del fraude.

-¡Hubo dos reinas…y la Feria no fue la misma!

-Por supuesto, un hecho así tiene interpretaciones de todo tipo.

-Unos abiertamente a favor y otros reticentes en contra.

-Hizo su aparición la infaltable política para tentarme.

-Expresaban decididos que era proyectando mi figura como independiente.

-Expliqué resuelto que no, porque tenía amigos en todos los partidos.

-A un lado o en el centro, iba a ser mucho más eficiente, que inclinarme tanto por unos, como por otros.

-¡Y así fue…!

Justo Bonilla se lanzó luego en doble paso y encestó en el basquetbol.

No existía la Liga Municipal y él la organizó como activo dirigente.

Entró como tarea la muy original división femenina.

-El Liceo “Tulio Febres Cordero”, hoy llamado Unidad Educacional, venía haciendo su trabajo con los torneos internos.

-Había buen material humano.

-Se jugaba en el campo de los curas, en la calle tres con carrera diez, allí se dispuso de torneos espontáneos.

-Tres desafíos nocturnos entre viernes y sábado con un montón de gente animando.

-La Liga se pudo organizar, tengo que decirlo, porque los requisitos lo permitían y por la aparición de dirigentes con influencia como el Dr. William Paolini, notable odontólogo.

-Se comenzó con un fondo de treinta mil bolívares que la Gobernación otorgó para el viaje a Paz del Rio, que salieron retrasados meses después.

-El basquetbol se agrandó.

-Nos llenamos de valor por ese éxito para exigir la construcción del gimnasio cubierto, que luego de mucho forcejeo, finalmente se hizo posible.

-En el mismo campito de los curas, en un terreno de 800 metros cuadrados.

-Hoy está bautizado como “Marco Antonio Gabaldón Pulido”, en  honor a un malogrado basquetbolista juvenil.

El pueblo se unió alrededor de la idea sin otro objetivo que alcanzar lo que creyó imposible de obtener.

Todos caminaron tras un mérito que creían haber cosechado y el esfuerzo valió la pena.

Se sumaron toda naturaleza de personalidades.

-Antonio Ramón Zambrano y el Dr. Pedro Granados Ruiz fueron determinantes.

-También el vice-ministro de Obras Públicas  Saul Schwartz, un tachirense importante.

-Manuel Castro Contreras, el director regional de ese ministerio.

-Y ahí está la obra con cuatro décadas al hombro.

Bonilla es un hombre probado en los negocios.

No fue por casualidad, sino por certera puntería que se abalanzó a una actividad diametralmente contraria a la ya conocida.

¡Los Helados Twist…!

-Percibí alcanzar dividendos con esta pequeña firma en los campos deportivos, en la carretera, en la diaria actividad de la calle.

-Un heladito delicioso al paladar, pero accesible al bolsillo por su módico costo.

-Trabajando sin descanso, poco a poco y con mucha fe, este propósito se hizo fructífero.

-Vendimos muchos “politos”…al gusto de los grandes para los más carajitos.

-Je je je

-Por supuesto, en los cajones fúnebres fue donde siempre se afincó el sacrificio económico.

-El taller llegó a laborar 24 horas, en tres turnos, a manera de satisfacer tantos pedidos.

-¡Echando pata por toda Venezuela…!

-Recalamos luego en el cofre de metal, experiencia nacida en Maracaibo con un constructor canadiense de apellido Layton y extendida en el país por los hermanos Agustín y Manuel Suárez.

-El padre y el tío de Xiomar Suárez, destacado fabricante.

-Entonces, contraté a un artesano calificado en Colombia para hacerle frente al difícil reto.

-Él era Ramiro Barona, conocido en Colón como “Rambaro”.

-Entonces, salimos a competir parejo con los mejores.

-Nos fue muy bien, no me quejo.

Pero, quedaba algo por hacer.

La mocedad iba detrás de la enseñanza, del vasto análisis y de la investigación.

Se quería el estudio eximio conveniente, elevado, apropiado para Colón.

-Nació así el Instituto Universitario de Tecnología Agroindustrial (IUTAI), popularmente conocido como IUT. La sede central en San Cristóbal. Los núcleos en Michelena, Colon y El Piñal.

-En el año 1991 mediante Resolución Ministerial en noviembre del mismo año fue creada la extensión Zona Norte compuesta por Michelena y Colon en respuesta a la manifiesta necesidad en cuanto a la formación de recursos humanos especializados.

-En Colon inicio actividades el mismo año que la sede de Michelena, con una matrícula inicial de 309 estudiantes. Esta sede dicta desde su fundación las carreras de Agropecuaria y Mantenimiento Industrial.

-Emprendimos esa ardua tarea, entre otros: José Fermín Ramírez, Juan de Mata Gutiérrez, Gino Garófalo, Humberto Rovira Delgado, Luis Rosales Escalante, Misael Dáz Rojas, Luis Antonio Villasmíl Paz, Joao Ferreria Almeira, Lilia Martínez y Ernesto Carradine y Justo Luis Bonilla Duarte.

-Una demostración de humanidad y cariño por Colón.

-¡Que para todo eso y mucho más estamos en el mundo!

-Vivir para servir…

Gracias Justo Bonilla

Bonilla 1

Bonilla familiar 1

PAZ DEL RIO

Justo Luis B

Bonilla J

Compártelo

Seguimiento desde su sitio.