Un cuarto de siglo después eres la cenicienta otra vez

Escrito por admin el . Publicado en Deportes

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Noel SanVicenteComo en un sentido verso, se diría con el corazón roto, que “Nuestra amada Vinotinto…un cuarto de siglo después, es la cenicienta otra vez”.

Aquellos avances vividos por la selección nacional de fútbol bajo el liderazgo del médico merideño Richard Páez Monzón o del controversial entrenador sucrense César Alejandro Farías, tal parece, se han diluido en una mar picada bajo la orientación del guayanés  Noel Sanvicente Bethelmy.

Efectivamente, el último triunfador del balompié nacional, no alcanzó a descifrar los enigmas de la dura eliminatoria mundialista y en los primeros cuatro partidos no suma punto alguno, último en la tabla, con cuatro derrotas en fila, once goles en contra y apenas cuatro a favor.

Hasta los más optimistas dudan que Venezuela asista a su primer Mundial en Rusia 2014.

 CHITA DEBE SALTAR…

Chita, el astuto chimpancé macho que se juega la vida en la selva con Tarzán, originó el singular mote del director técnico nacional.

¡Para nada lo arredra!

El asume con orgullo su apelativo, desde los días que dúctil y estiloso pisaba la pelota con el dorsal ocho en el medio-campo de Marítimo.

En el Olímpico capitalino, en el “Soto Rosa” merideño o en el Templo de “Pueblo Nuevo”.

Fue un gran jugador, entendido y disciplinado táctico, enérgico y aplomado, que le mereció la banda de capitán.

Ex-selección nacional en los días más difíciles.

DT mega-campeón en el balompié doméstico con el Caracas y el Zamora.

Todo un personaje en el deporte nacional…

¿Qué fue lo que sucedió?

Es simple y sencillo, no requiere de mucho análisis.

¡El equipo no le anda!

Por variadas razones, pero su concepto no termina por ajustarse a los jugadores decisivos, particularmente al grupo de “extranjeros”, que interpretan su paso por la selección como auténticos “divos del rock”.

Que muchísimo reclaman sin haber ganado nada.

¿Qué hay que hacer?

¡Chita debe saltar a otro gajo!

No hay de otra…si alguien tiene que irse debe ser el entrenador, lo definen en el medio profesional como “un paso al costado”.

Noel Sanvicente no es un inepto, ni tampoco un chapuzas.

Es un hombre apto, capaz, trabajador, honesto y estudioso, dedicado las 24 horas del día a su oficio.

No va a ser menos de ahora en adelante.

Le ha sucedido y le sucederá a todos los entrenadores del mundo, a quienes su grandeza y sus brillantes antecedentes para nada han valido en uso de un cargo con pésimos resultados.

 ¿OTRA SELECCIÓN…?

Efectivamente…

Debe convocarse otra selección, ardua, pero no imposible tarea para aquel que sea designado como el nuevo estratega nacional.

No será el filósofo argentino Marcelo Bielsa, dejen de soñar.

No será un técnico de nuestro limitado medio.

Ha de ser un entrenador extranjero con suficientes credenciales para asumir la cruzada casi perdida.

Desde luego…

Un gigantesco milagro puede ocurrir sin desmeritar a otras divinidades, de cualquier lugar de Suramérica.

Allí está José Gregorio Hernández, el Siervo de Dios, por ejemplo…

¡Un venezolano con alma y calor en el pecho!

Como tanto escasea en el espíritu del árido grupo convocado para guarecer el color de la sangre que se derramó por todo el continente.

 

Ciro Alfonso Contreras.-

 

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