Así ocurrió el peor ataque terrorista vivido por EEUU en su historia

Escrito por admin el . Publicado en Entérate Ya

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11 de septiembreMás de 2.500 personas fallecieron y otras 6.000 resultaron heridas al ser víctimas de una serie de atentados terroristas cometidos el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, perpetrados por 19 miembros del grupo Al Qaeda.

Los atentados fueron cometidos por 19 miembros divididos en cuatro grupos de secuestradores, cada grupo con un terrorista con capacidades para pilotear un avión.

Los aviones de los vuelos 11 de American Airlines y 175 de United Airlines fueron los primeros en ser secuestrados; ambos fueron estrellados contra las dos torres gemelas del World Trade Center de Nueva York, el primero contra la torre Norte y el segundo poco después contra la Sur, lo que provocó que ambos rascacielos se derrumbaran en las dos horas siguientes.

El tercer avión secuestrado pertenecía al vuelo 77 de American Airlinesy fue impactado en la sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos, mejor conocido como el Pentágono, ubicado en el estado de Virginia.

El cuarto avión que pertenecía al vuelo 93 de United Airlines no alcanzó ningún objetivo al resultar estrellado en campo abierto, cerca de Shanksville, en Pensilvania, tras perder el control en cabina como consecuencia del enfrentamiento de los pasajeros y tripulantes con el comando terrorista. Tendría como eventual objetivo el Capitolio de los Estados Unidos, ubicado en la ciudad de Washington.

Planificación

El plan original de Al Qaeda era secuestrar 12 aviones de los cuales 11 serían estrellados contra los siguientes edificios: dos aviones contra las torres gemelas del World Trade Center, otro contra el Empire State Building (ambos ataques en Nueva York); otro contra el Pentágono (en Virginia); otro contra la Prudential Tower (en Boston); otros 2 contra la Casa Blanca y el Capitolio de los Estados Unidos en (Washington, DC); otro contra la Torre Sears (en Chicago); otro contra la U.S. Bank Tower(en Los Ángeles); otro contra la Pirámide Transamerica (en San Francisco); y por último un avión contra el Columbia Center (en Seattle).

Alrededor de tres semanas antes de los ataques, los objetivos fueron asignados a cuatro equipos. El Capitolio tuvo como nombre en clave “La Facultad de Derecho”. El Pentágono se denominó “La Facultad de Bellas Artes”. El código del World Trade Center fue “La Facultad de Urbanismo”.

Los secuestradores tomaron el control de los aviones usando navajas con las que apuñalaron a las azafatas del vuelo y al menos a un piloto o pasajero. Además, según la investigación de la Comisión del 11-S los atacantes también utilizaron algún tipo de aerosol para retener a los pasajeros en la cabina de primera clase.

Asimismo, se amenazó con la presencia de una bomba en tres de los aviones; no fue así en el American Airlines. Según las conclusiones de esta comisión, se piensa que los avisos de bomba eran probablemente falsos.

En el cuarto avión la caja negra reveló que los pasajeros, después de enterarse de que el resto de aviones habían sido estrellados deliberadamente, trataron de retomar el control de los aparatos, a lo que los secuestradores reaccionaron moviendo el avión en un fallido intento para someter a los pasajeros.

De acuerdo con la grabación 9-1-1, uno de los pasajeros, Todd Beamer, pidió a la persona con quien hablaba por teléfono que rezara con él y al finalizar simplemente dijo “let’s roll”. Poco después, el avión se estrelló en un campo cercano a Shanksville, en Pensilvania, a las 10:03 am hora local.

Existe un debate acerca del momento exacto en que el avión chocó contra el suelo, ya que los apuntes sísmicos registran el impacto a las 10:06 am. Posteriormente el terrorista de Al Qaeda capturado Jálid Sheij Mohámed, dijo que el vuelo 93 tenía como objetivo el Capitolio de los Estados Unidos.

La expresión “let’s roll” comenzó a ser ampliamente usada en los Estados Unidos después de los ataques. Neil Young compuso una canción con ese título como tributo a las víctimas. Por su parte, la viuda de Beamer patentó la frase como marca registrada.

Las víctimas

16 años después aún hay 24 personas desaparecidas, razón por la cual, la cifra de fallecidos continúa siendo de 2.992 personas, incluyendo 246 muertos en los cuatro aviones estrellados (ninguno de los ocupantes sobrevivió).

En Nueva York perdieron la vida 2.602 personas dentro y fuera de las Torres Gemelas y 125 murieron dentro del edificio del Pentágono. Entre las víctimas se contaban 343 bomberos del departamento de bomberos de Nueva York, 23 policías del departamento de policía de la ciudad y 37 policías de la autoridad portuaria de Nueva York y Nueva Jersey.

Según las cifras presentadas por el Departamento de Salud en enero de 2002, 247 latinoamericanos estuvieron entre los muertos del atentado terrorista de Al-Qaeda contra las Torres Gemelas, un 9% del total.

De estos, 25 eran nacionales de la República Dominicana, 18 de Colombia, 13 de Ecuador, 6 de Cuba, 4 de Argentina, 2 de Venezuela y 1 de Chile. En otros sitios, se habla de 15 muertos de México, así como otros de El SalvadorHondurasJamaicaPerúParaguayUruguay y Guyana.

Los atentados supusieron el ataque terrorista de mayor envergadura contra los Estados Unidos de América.

Sobrevivientes

Según la Comisión del 11-S aproximadamente 16.000 personas se encontraban en las zonas de impacto del complejo del World Trade Center en el momento de los ataques. La gran mayoría de ellos sobrevivió, gracias a las labores de evacuación antes del derrumbe de las torres.

Tres edificios en el complejo del World Trade Center se derrumbaron debido a fallos estructurales en el día de los ataques. La Torre Sur cayó a las 9:59 am (hora local en Nueva York), tras estar en llamas durante 56 minutos en un fuego causado por el impacto del vuelo 175 de United Airlines a las 9:03 am.

La Torre Norte cayó a las 10:28 am, tras estar en llamas aproximadamente 102 minutos en un fuego causado por el impacto del vuelo 11 de American Airlines a las 8:46 am.

Un tercer edificio, el World Trade Center 7, se derrumbó a las 17:20, al parecer tras haber sido seriamente dañado por los escombros de lasTorres Gemelas al caer, junto con una serie de incendios.

Numerosos edificios adyacentes al complejo también sufrieron daños sustanciales, se incendiaron y tuvieron que ser demolidos. El edificio del Deutsche Bank es la única estructura grande que sufrió daños e incendios en la zona cero que en 2006 aún no había sido totalmente demolida. La demolición se llevó a cabo en febrero del 2011.

Daños

Aparte de las dos torres gemelas de 110 pisos cada una, cinco edificios del World Trade Center resultaron destruidos o seriamente dañados, entre ellos el edificio 7 del WTC y el hotel Marriott, cuatro estaciones del metro de Nueva York y la iglesia cristiana ortodoxa de San Nicolás.

En total, en Manhattan 25 edificios sufrieron daños y siete edificios del complejo de negocios del World Trade Center fueron arrasados.

Más tarde, el Deutsche Bank Building, situado en la calle Libery y Borough of Manhattan Community College’s Fiterman Hall en el 30 de West Broadway tuvieron que ser demolidos debido al estado en que quedaron, que los hacía inhabitables.

“Los culpables”

Un total 19 hombres árabes embarcaron en los cuatro aviones, cinco en cada uno, excepto el Vuelo 93 de United Airlines, que tuvo cuatro secuestradores.

De los atacantes, 15 eran de Arabia Saudita, dos eran de los Emiratos Árabes Unidos, uno era de Egipto, y uno del Líbano.

En general, eran personas con estudios y de familias acomodadas.

La lista completa de los terroristas es la siguiente:

En el Vuelo 11 de American Airlines:
Mohammed Atta (egipcio y supuesto piloto)
Waleed al-Shehri (saudí)
Wail al-Shehri (saudí)
Abdulaziz al-Omari (saudí)
Satam al-Suqami (saudí)

En el Vuelo 175 de United Airlines:
Marwan al-Shehhi (emiratí y supuesto piloto)
Fayez Banihammad (emiratí)
Mohand al-Shehri (saudí)
Hamza al-Ghamdi (saudí)
Ahmed al-Ghamdi (saudí)

En el Vuelo 77 de American Airlines:
Hani Hanjour (saudí y supuesto piloto)
Khalid al-Mihdhar (saudí)
Majed Moqed (saudí)
Nawaf al-Hazmi (saudí)
Salem al-Hazmi (saudí)

En el Vuelo 93 de United Airlines:
Ziad Jarrah (libanés)
Ahmed al-Haznawi (saudí)
Ahmed al-Nami (saudí)
Saeed al-Ghamdi (saudí)

Consecuencias

Los ataques tuvieron un impacto significativo en los mercados estadounidenses y mundiales. La Reserva Federal redujo temporalmente sus contactos con bancos por la falta del equipo perdido en el distrito financiero de Nueva York. En horas se recuperó el control sobre el suministro de dinero, con la consecuente liquidez para los bancos.

Los índices bursátiles New York Stock Exchange (NYSE), American Stock Exchange y NASDAQ no abrieron el 11 de septiembre y permanecieron cerrados hasta las 15:30 del 17 de ese mismo mes. Los sistemas del NYSE no fueron dañados por el ataque, pero los daños en las redes telefónicas del sistema financiero del World Trade Center impidieron que funcionara.

Cuando los mercados reabrieron el 17 de septiembre de 2001, tras el mayor apagón desde la Gran Depresión, el índice Dow Jones Industrial Average cayó 684 puntos (7,1 %), hasta 8.920, en su mayor caída en un solo día. Al final de la semana, el Dow Jones había perdido 1.369,7 puntos (14,3 %), su mayor caída en una semana. Desde entonces Wall Street permanece protegido contra un atentado terrorrista.

Los ataques terroristas agravaron la situación al reducirse fuertemente el consumo como consecuencia del estado de psicosis de la población, que evitaba visitar sitios concurridos o viajar.

El sector aéreo fue uno de los más afectados, pues la demanda de vuelos comerciales se redujo drásticamente, debido sobre todo al temor de que se repitieran las acciones terroristas, y también a la resistencia del público a someterse a las medidas rigurosas de seguridad en los aeropuertos.

En un intento por aliviar esta situación, el Congreso aprobó un paquete financiero de 15.000 millones de dólares para el sector aéreo, en tanto que el Gobierno de George Bush adelantó un recorte adicional de los impuestos para revitalizar el consumo; esta medida tuvo efectos negativos en el presupuesto, ya de por sí mermado por los gastos de la guerra.

Autoría

El FBI, trabajando junto al Departamento de Justicia de los Estados Unidos, identificó a 19 secuestradores fallecidos en apenas 72 horas. Pocos habían tratado de ocultar sus nombres o tarjetas de crédito, y eran casi los únicos pasajeros de origen árabe en los vuelos.

Así pudieron determinar sus nombres y en muchos casos detalles, como la fecha de nacimiento, las residencias conocidas o posibles, el estado del visado, y la identidad específica de los sospechosos pilotos. El FBI publicó fotos de los 19 secuestradores, junto con la información sobre las posibles nacionalidades y sus apodos.


Osama bin Laden 

El 16 de septiembre de 2001, Osama bin Laden negó cualquier participación en los atentados leyendo un comunicado que fue emitido por el canal de satélite catarí Al Jazeera y posteriormente en numerosas cadenas estadounidenses.

Sin embargo, en noviembre de 2001, las fuerzas de los Estados Unidos encontraron una cinta de video casero de una vivienda destruida en Jalalabad, Afganistán, en donde Osama bin Laden habla con Khaled al-Harbi. En varias secciones de la cinta Bin Laden reconoce haber planeado los ataques.

Medidas de seguridad

Tras los ataques, se registraron las huellas de 80.000 árabes y musulmanes bajo la Alien Registration Act de 1940, Ley de registro de Extranjeros, que les obligaba a declarar su estado personal y ocupacional y sus creencias políticas.

8.000 de ellos fueron entrevistados y 5.000 extranjeros fueron detenidos bajo la resolución conjunta del Congreso de los Estados Unidos 107-40, que autorizó el uso de fuerza militar para detener y prevenir terrorismo internacional en los Estados Unidos.

Asimismo se aprobó la Ley Patriótica (USA PATRIOT Act), suspendiendo y limitando algunas libertades y derechos constitucionales con el fin de aumentar la seguridad interna de los Estados Unidos.

Esta medida ha sido duramente criticada por defensores de los derechos civiles, que ven en ella una violación de la privacidad de los ciudadanos, además de una relajación del control judicial sobre los cuerpos de inteligencia.

El 11-S fue también el argumento utilizado por el Gobierno de Bush para iniciar una nueva operación de la Agencia de Seguridad Nacional con el objetivo de registrar las comunicaciones de ciudadanos estadounidenses en el extranjero.

Los cambios en la vida cotidiana de la población y la exigencia de un compromiso directo con la seguridad han sido considerables. En cada medio de transporte se colocaron carteles y altavoces que repiten la consigna “If you see something, say something” (“si ves algo, di algo”).

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