Los pájaros “enamorados” prefieren estar con su pareja antes que comer

Escrito por admin el . Publicado en Entérate Ya

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Cuando el invierno avanza, los carboneros (Parus major) empiezan a comer como si se acercara el fin del mundo. Para ellos es fundamental llegar a la primavera bien alimentados para enfrentarse al reto de la crianza con alguna posibilidad.

En esta época del año las parejas buscan alimento juntas. Para comprender mejor las relaciones sociales entre estos pájaros.

Los carboneros parecen tenerlo claro: es mejor pasar tiempo juntos, aunque esto pueda resultar negativo a corto plazo. Es la principal conclusión de un estudio que publica hoy la revista Current Biology, que revela el papel de las relaciones sociales a la hora de moldear los comportamientos animales. Aunque sea en detrimento del beneficio individual.

Algunos carboneros escogían pasar tiempo en comederos que no les daban comida, sólo para estar con su pareja

Para empujar a que los carboneros eligieran entre alimento y pareja, los investigadores utilizaron comederos inteligentes capaces de leer la etiqueta de identificación de las aves anilladas.

Como el DNI de cada individuo es aleatorio, algunas parejas compatibles podían comer juntas en el mismo comedero.

Algunos carboneros escogen pasar tiempo en comederos que no les daban comida, sólo para estar con su pareja.

“Los que no tenían pareja iban a los sitios con más comida, pero aquellas parejas no compatibles priorizaban sus vínculos sociales frente a su propio acceso a los alimentos”, explica Firth. Es decir, que algunos carboneros escogían pasar tiempo en comederos que no les daban comida, sólo para estar con su pareja.

Este comportamiento mostró un curioso efecto secundario, ya que el miembro enamorado también pasaba más tiempo con los compañeros de su cónyugue, con los que no se habría relacionado de forma habitual.

Firth explica que el funcionamiento de los comederos inteligentes también promovía, en cierto modo, la cooperación entre la pareja. Como la ventana permanecía abierta dos segundos después de reconocer la etiqueta de identificación correcta, los pájaros con un número erróneo aprendían a gorronear a su compañero. Porque estar en familia es conveniente, pero también hay que comer.

Amor e infidelidad

El amor puede definirse, en términos muy generales, como ese conjunto de reacciones químicas que tiene lugar en el cerebro de las parejas para que se mantengan unidas más allá de la cópula, con el objetivo de aumentar la supervivencia de sus crías. Y estos comportamientos no son extraños en el reino animal.

La pareja es fundamental para la crianza, porque un sólo miembro no puede sacar adelante un nido de polluelos sanos

Preferir al compañero frente a la comida podría considerarse un claro ejemplo. “Si buscas analogías de amor animal en la naturaleza, los lazos que existen entre ciertas especies de ave serían sin duda el mejor ejemplo”, asegura Firth. El investigador, eso sí, señala la necesidad de evitar “connotaciones antropomórficas” que puedan atribuir sentimientos propios del ser humano a otras especies que podrían no tenerlos en absoluto… o tenerlos a otro nivel.

Con información de El Confidencial

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