Los genes de Juan Pablo

Escrito por admin el . Publicado en Opinión

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Tania VillarroelAutor: Tania Villarroel

Fecha de Publicación: 29-09-17

A su paso por Maracaibo, el osado septuagenario Henry Ramos Allup —
hábil en la lisonja, maestro jalador — habló en tono melodramático de
la fuerza genética del anodino candidato de Primero Justicia a la
Gobernación del Zulia.

Dijo palabras más, palabras menos, que “Juan Pablo no puede fallar por
esa fuerza que lleva en los genes”.

El más pendejo sabe que se refería a su padre Manuel Guanipa Matos.

Si tal halago fuera cierto los hijos de Rafael Caldera habrían sido
unos brillantes políticos.

Quizás el hijo de Arturo Uslar Pietri habría resultado un escritor de
talla internacional.

Y para no ir muy lejos: Las hijas de Lila Morillo serían tremendas cantantes.

Por desgracia para ellos y por fortuna para nosotros, el destino
genético es otro.

Juan Pablo Guanipa no es nada parecido a su padre, salvo algunos
rastros físicos.

No es mediador, sino tira piedra.

No es calculador, sino inmediato.

Caprichoso en su vida privada, golpeandose el pecho cada vez que
escucha la santa misa.

Como lo dijo un dirgente adversario en su etapa juvenil…”Ese coño
ordena matar en el nombre de Dios, así con esa carita de servidor de
María”.

El candidato de los amarillos derrotó a la esposa de Manuel Rosales
con viejos trucos de la política colombiana.

Compraron el voto en sitios estratégicos con Carlos Alaimo como
operador, repletos de billetes grandes, los mismos que no hay en las
taquillas de los bancos.

Así las cosas…

Se la pusieron bombita a Francisco Arias Cárdenas.

Dura de pelar habría sido la alcaldesa Evelyn Trejo de Rosales.

El pequeñito justiciero con su aflautada voz no saca un perrito a
hacer sus necesidades.

Es terrible, pero existen casos donde la descendencia es para avergonzarse.

Como el ilustre Germán Carrera Damas, por ejemplo.

Que su amado retoño le salió violador y drogadicto.

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