Los problemas económicos es posible revertirlos

Escrito por admin el . Publicado en Opinión

Compártelo
Pedro MoralesAutor: Pedro Morales
Fecha de Publicaciòn: 16-02-17

Lo peor que en la actualidad estamos viviendo es una gran crisis de
valores o anomia: “conjunto de situaciones que derivan de la carencia
de normas sociales o de su degradación”.

Su debilitamiento continuado es palpable en cualquier escenario:
reinado de la impunidad; falta de asumir responsabilidades; generar
miedo como arma de subordinación; silencio y complicidad ante la
injusticia; valerse de artificios legales para “arraigarse” en cargos
de gestión; fomento de la intolerancia, el irrespeto y la
deshonestidad; eliminación de la meritocracia; desaprobación de
productos académicos con utilidad evidente; manipular para sacar
beneficio particular; olvidar hechos delictivos;  aprobar o
interpretar normas a conveniencia; practicar la indiferencia y la
competencia desleal; desarrollar la cultura de la difamación y la
ilegalidad;  agredir física o verbalmente; etc.

Los problemas económicos es posible revertirlos, en el corto o mediano
plazo, con la aplicación de políticas económicas coherentes e
integrales; sin embargo, los procesos  culturales, tales como el
sistema de valores, exigen un mayor, decidido y sincero  esfuerzo.

Motivo este que inspira o hace un llamado urgente al “despertar de la
conciencia en valores”.

Los valores constituyen los cimientos sobre los cuales se construye
toda sociedad: son la base para vivir en comunidad y relacionarnos con
las demás personas.

Los valores definen un escenario para el desempeño de la vida,
referenciando una guía de conducta en función de la triada
pensar-ser-hacer.

De esta forma, los valores dentro del objetivo de garantizar la
existencia del individuo, están en una continua acción, reacción y
readaptación con los eventos de la rutina diaria.

Así mismo, e independientemente del origen social, condición
económica, postura religiosa o ideológica, cada persona, de manera
consciente o inconsciente, posee una amplia gama de valores que le
sirven de sustento para sus decisiones diarias.

El individuo, al darle intención a sus actos, los dirige por el
camino de lo correcto o incorrecto, y a través de sus valores perfila
el éxito o el fracaso para su vida.

Para alguien, un valor puede ser el respeto a la propiedad privada;
para otra, su valor puede ser arrebatarle un bien.

Ambas personas están guiadas por sus propios valores, pero,
necesariamente, existen valores que hacen crecer al individuo y otros
que lo precipitan a su destrucción (antivalores).

Los valores se asimilan y se reproducen, gracias a la interacción que
se mantiene, con todas aquellas personas trascendentes (padre, madre,
maestros, líderes, etc.), y que de manera directa o indirecta han
influido en la conformación del ser: han dejado “huellas”
significativas.

Tanto los niños como los jóvenes son unas “esponjas” para aprender lo
bueno o lo malo de sus “modelos”.

Por ejemplo, vale hacerse las siguientes preguntas: ¿de quién se
heredó el valor de la honestidad?; ¿se está haciendo lo adecuado para
transmitir a nuestros hijos que, a través del estudio y el trabajo
honesto, se logra el bienestar duradero?

Comentario complementario: se aprovecha la oportunidad para recordar
que todo país, para salir de una crisis, colapso o estrangulamiento,
requiere:

1) La autocrítica sincera y conocimiento pleno de su realidad
(valorando lo retrospectivo como fundamento para lo prospectivo); 2)
La fortaleza de sus instituciones e independencia de los poderes
públicos; 3) La legitimidad y credibilidad de sus gobernantes o
representantes; 4)  La consolidación de la meritocracia y del sistema
de valores morales y éticos; 5) La responsabilidad de los funcionarios
del Estado y sociedad en general; 6) La vocación para el trabajo y
dedicación al estudio; 7) La aplicación de políticas coherentes en
todas las dimensiones de la sociedad; 8) El consenso para diversificar
e incrementar la productividad como sustento de mejores
remuneraciones; 9) La inversión social (educación, salud, seguridad,
etc.) prioritaria ante los gastos militares; 10) El aporte financiero
externo.

Compártelo

Seguimiento desde su sitio.