Maracaibo no está sola…

Escrito por Redacción el . Publicado en Nacionales, Opinión

Compártelo

Cialco 13Autor: Ciro Alfonso Contreras

Fecha de Publicación: 05-04-18

HABLAR oportunamente es un acierto.

Lo dicen hasta los adivinos y pitonisas de la televisión.

Un hombre bueno, que necesariamente no es grande, en dinero y posición, padre de cuatro hijas entre los 18 y los seis años, dijo a varias personas antes de entrar a la iglesia Santa Rita, que “se arrepiente de haber votado por la señora esa que prometió reinstalarnos el gas por tubería y no hizo nada”.

“Fue un tormento carretear ollas un kilómetro todos los días para hacer el almuerzo donde una tía mía en Altos de Jalisco”, añadió con una risa forzada.

“Le pedíamos a Dios y a la Virgen, a veces la pegaba con una bombonita a las costillas desde Zapara o el 18 de Octubre acompañado de un sobrino, pero la crisis fue para como para perder la fe”.

“Pero fijáte vos, como son las cosas, cuando ya habíamos perdido toda esperanza, Sagas reparó la tubería y tenemos gas”.

“Un amigo chavista se esponja porque es obra del nuevo alcalde Willy Casanova”.

Es que el pueblo es así.

Muy franco y sencillo, ingenuo tal vez, pero natural y espontáneo.

Probablemente nuestro desconocido amigo, Braulio José se llama, continuará atado a su viejo adequísmo y confíe ciegamente en su Nuevo Tiempo, pero las cosas hay que decirle que cambiaron.

Un equipo lozano, de juvenil frescor, alejado de la perversa maña, hombres y mujeres con ardor zuliano en el pecho, pletórico de savia renovadora, trabajador hasta el límite, ha llegado a la alcaldía.

¡Es un momento histórico y trascendente!

Les han endilgado cualquier tipo agravio, los injurian con improperios de albañal, pero esos “políticos de profesión”, chocan una y otra vez con la firmeza de sus criterios, en el sentido “que si es posible rescatar a Maracaibo”.

No es una fábula, es posible.

Vivió sí como una madre sin hijos virtuosos.

Ha sido abandonada, es verdad, pero ahora no está sola.

Tiene a toda esa gente humilde de los barrios que quiere enaltecerla para bienestar de sus hijos.

El vecindario lo reconoce cuando una noche de estas y rasgando un cuatro alguien cantó…

“No seas compañero de los malos ni calumniador de los buenos”.

Compártelo

Seguimiento desde su sitio.

Redacción

Adm_vini_1041