Mil millones de turistas y de oportunidades

Escrito por admin el . Publicado en Opinión

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BALTAZAR PORRASAUTOR: Mons. Baltazar Porras

Fecha de Publicaciòn: 31-08-15

El incremento masivo del turismo en el mundo nos pone ante una realidad impresionante: superan los mil millones de personas que pasan parte de su tiempo libre, visitando otros lares distintos al del propio origen. Es uno de los signos de los tiempos.

En el mensaje del Papa Francisco para la próxima jornada mundial del turismo, a fines de septiembre próximo, nos dice que “Dicho crecimiento plantea un desafío a todos los sectores implicados en este fenómeno global: turistas, empresas, gobiernos y comunidades locales.

Y, ciertamente, también a la Iglesia. Los mil millones de turistas deben ser necesariamente considerados sobre todo como mil millones de oportunidades”.

“Se ha debilitado el concepto clásico de ‘’turista’’, al tiempo que se ha fortalecido el de ‘’viajero’’, es decir, aquél que no se limita a visitar un lugar, sino que, de alguna manera, se convierte en parte integrante del mismo.

Ha nacido el ‘’ciudadano del mundo’’. Ya no ver sino pertenecer, no curiosear sino vivir, ya no analizar sino unirse.

No sin respeto por lo que y a quien se encuentra”.

“Al mismo tiempo, los gobiernos deben garantizar el cumplimiento de las leyes y crear otras nuevas adecuadas para la protección de la dignidad de la persona, de la comunidad y del territorio.

Es esencial una actitud decidida. Incluso en el ámbito turístico, las autoridades civiles de los distintos países deben pensar en estrategias compartidas para crear redes socioeconómicas globalizadas en favor de las comunidades locales y de los viajeros, para así poder aprovechar positivamente las mil millones de oportunidades que ofrece la interacción”.

“Tarea de la Iglesia es también educar a vivir el tiempo libre. El Santo Padre nos recuerda que ‘’la espiritualidad cristiana incorpora el valor del descanso y de la fiesta.

El ser humano tiende a reducir el descanso contemplativo al ámbito de lo infecundo o innecesario, olvidando que así se quita a la obra que se realiza lo más importante: su sentido.

Estamos llamados a incluir en nuestro obrar una dimensión receptiva y gratuita, que es algo diferente de un mero no hacer’’.

Esta jornada es también una oportunidad para nuestro país. Con una cultura de la exclusión, de la inseguridad y el irrespeto a la vida, de la falta de calidad de los servicios públicos y con una política xenófoba a ciertos países, no podemos pensar en que el turismo se convierta en una fuente de ingresos y en una oportunidad para el enriquecimiento humano integral.

Es una ocasión para que como ciudadanos asumamos nuestra responsabilidad en este campo y exijamos a las autoridades lo que hasta el momento no han sabido promover.

 

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