No te tomes la vida en serio, igual no saldrás vivo de ella

Escrito por Redacción el . Publicado en Opinión

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Juan Manuel CAutor: Juan Manuel Correal

Fecha de Publicación: 09-03-18

El humor es algo innato que aparece cuando se deja de pensar y
desaparece cuando se piensa.

Una persona con buen humor es aquella que siempre huele a perfume.

Pero alguien con buen sentido del humor, es quien comprendió que en
este trámite de transformación para el que nos prestaron casi una
centena de años, vinimos a divertirnos mientras aprendemos.

Aprendemos a ver las cosas desde la enseñanza que nos trae y no desde
el desconsuelo que nos producen los cambios que no esperamos.

En las más difíciles dificultades, o hasta en el más intenso dolor
puedes decir: “Yo me tengo que reír de la vida para que la vida no se
ría de mi”.

Si no quieres tener problemas en la vida comienza por no llamarle
problema a cuánta circunstancia te ocurre y procura convertir las
tragedias en anécdotas.

A cuánta gente he visto decir: “Es que yo no soy chistoso”. Y muchos
tienen razón. Porque existe una gran diferencia entre ser chistoso y
tener buen sentido del humor. Y la mayoría de quienes se auto decretan
así, es porque no se han aventurado a conocerse a sí mismos y no han
querido experimentar lo fascinante de perder el miedo al ridículo.

El humor es algo innato que aparece cuando se deja de pensar y
desaparece cuando se piensa y se dice que es innato, porque está allí
en cada uno desde que nacemos. Sólo que unos los descubren con su
naturaleza y otros se pasan la vida diciendo que no lo tienen. Que eso
para los chistosos.

Pruébalo. Atrévete a romper el hielo sin aguardiente en la cabeza.
Decreta que eres muy feliz. Que te diviertes en la vida con lo que te
pasa y analiza los siguiente:

Si eres de los que ríen con fuerza, disfrutan la vida, saludan con una
sonrisa, creen que no todo es tan importante ni tan urgente, gozan con
el silencio, juegan a guerra de almohadas con sus hijos, saben más de
tres chistes y los cuentan, se burlan de los demás con su pareja o en
el cajón de su ropa interior una de estas trae una carita feliz… Con
seguridad puedes decir que eres feliz. No necesitas éxito, dinero,
estatus, reconocimiento o poder. Tú estás siendo feliz porque sí y la
vida te sonríe porque te está devolviendo la sonrisa que le ofreces.

El humor es un ingrediente invisible que le da sabor a la vida y se
expresa a través de las personas alegres que conviven con la idea de
sonreír y hacer sonreír a los demás.

Lo chistoso de todo, es que el humor lo tenemos todos. Es un sentido
que sólo desea ser manifestado y expresado con la naturaleza de la
alegría.

La sonrisa, los gestos, la comicidad, la risotada espontánea y sonora,
la payasada en público, la imitación y la burla de sí mismo, son
elementos que en conjunto conforman el humor, que unos confunden con
lo ridículo, lo tonto y lo inmaduro.

La creencia de muchos, es que el respeto se gana transmitiendo
seriedad a través de un carácter recio, donde no hay asomos de alegría
y espontaneidad, porque esas manifestaciones se guardan detrás de una
armadura de hierro que esconde al caballero alegre.

Estar de buen humor debe ser un estado permanente, opuesto al mal
humor, que es una condición temporal a la que hay que darle licencia
de aparecer, porque siempre viene como consecuencia de un contratiempo
generado por decisiones desacertadas o por conductas ajenas de
terceros que nos afectan de alguna manera.

El humor como herramienta de vida, reduce el estrés, potencia la salud
mental, física y sexual.

Además, promueve la motivación, la creatividad y mejora la comunicación.

Quien goza de buen humor es una especie de líder natural que la gente
buscará para hacerse la vida agradable.

La felicidad y el humor están directamente relacionadas. Por eso, la
gente que triunfa no es feliz porque tiene éxito, sino que tiene éxito
porque es feliz.

La humanidad siempre le ha puesto adjetivos al humor. El humor, negro,
el humor fino, el humor creativo, el humor sano, etc.

Todos, en conjunto son el humor, con expresiones diferentes.

El humor nos devuelve la inocencia de nuestra infancia y nos pone a
reír de nuevo con lo simple y desde lo básico. Esa es la simplicidad
de la vida.

Te invito a conocer el Cantinflas inteligente que hay en ti y andar
por la vida con la sabiduría de Chaplin.

Sonríe como la Monalisa, ríe como el Guasón y actúa como si estuvieras
muy feliz. Entonces te sentirás muy feliz, como si todo estuviera
bien; y así será.

Sonríele al espejo, usa tu mejor perfume y prueba tu buen humor.

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Redacción

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