Sigue el Gobierno en el banquillo

Escrito por Redacción el . Publicado en Opinión

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Giovanna De MicheleAutor: Giovanna De Michele I

Fecha de Publicación: 21-06-18

En junio de 2016 escribí para otro diario de circulación nacional, un artículo titulado “El gobierno en el banquillo”. Hoy dos años más tarde, puedo reescribir todas aquellas líneas y agregar unos párrafos más, para describir la situación del Gobierno venezolano en el ámbito internacional.

Se trata de las mismas autoridades, las mismas políticas, los mismos discursos y tal como era previsible, los mismos problemas más acentuados a fuerza de no hacer nada para resolverlos. Bien dice la frase de Albert Einstein: “No esperes resultados diferentes si siempre haces lo mismo”.

En junio del 20016 escribí textualmente que “el Gobierno la República Bolivariana de Venezuela, presidido por Nicolás Maduro, comenzó a transitar un camino bastante empedrado, tratando de desmontar la imagen internacional de un país en el cual se percibe la confluencia de problemas económicos, traducidos   en el mayor desabastecimiento de alimentos y medicinas, que haya padecido la Nación en toda su historia, con la confrontación abierta entre los Poderes Públicos”.

En los párrafos siguientes, hice un relato de las acciones que para ese momento se habían emprendido dentro de la Organización de Estados Americanos, para luego afirmar que: “Ante todo lo ya expuesto queda claro que la República Bolivariana de Venezuela se ha constituido en  un elemento de perturbación de la paz y la tranquilidad en el continente americano; más allá de la impresión de normalidad que quiere dar el Gobierno Nacional, al negarse a recibir ayuda humanitaria que permita abastecer a los residentes en el país de medicamentos y otros insumos, sensiblemente ausentes en los anaqueles de las tiendas especializadas; al negar la existencia de presos políticos; afirmar que existe un respeto irrestricto de los derechos humanos; o inclusive al aseverar que en el país está plenamente garantizada la autonomía de los diferentes poderes públicos”.

A lo anterior, solo se puede añadir que, dos años más tarde, quedó completamente clara la existencia de presos políticos, e inclusive la violación de la Constitución Nacional, al aplicarse la pena de “extrañamiento” a uno de los excarcelados.

Finalmente, solo resta concluir que, para Venezuela, el tiempo es simplemente un referente en la medición del deterioro de la calidad de vida de los gobernados, frente a la acumulación creciente de dinero y poder, por parte de los gobernantes.

Giovanna De Michele I

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