El exilio y la cárcel fortaleció a Manuel Rosales

Escrito por admin el . Publicado en Política

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Manuel 3¡Llegó Manuel Rosales…!

La aglomeración se mueve, el griterío eleva el volumen, el personaje saluda.

Es sábado al mediodía con un sol que calcina en Cujicito.

El Ajonjolí, Cardonal Norte, Catatumbo, Chino Julio, El Mamón, Flor del Campo y Jesús de Nazareth, van raudos al encuentro del líder zuliano.

En su momento esas barriadas constituyeron un bastión y una trinchera del Chavismo duro.

Fueron los almibarados años del Presidente Hugo Chávez con los desposeídos a su lado, al rugido cubano de “Patria o Muerte”.

Se diría que el sueño de una vida mejor pasó de largo.

Quince años después esos siete sectores — entre los más de treinta pedazos de tierra invadida — ubicados en la depauperada Parroquia Ildefonso Vásquez de Maracaibo, ya no sobrellevan las confusas ideas del “Socialismo del Siglo XXI”.

Desde luego, los líderes regionales del oficialismo no tienen el fogoso verbo de su Patriarca.

Es otra cosa.

Hablan al revés, a propósito o por ignorancia supina.

Tan solo piden más y más revolución, unidad y batalla, a bordo de sus lujosas naves, rodeados de decenas de escoltas, con un gesto sobrador ante el aturdido pueblo.

Desoyen a los electores y menosprecian a los adversarios.

¡Disparatado error…!Manuel 2

Aquellos que se creían felinos inexpugnables saltaron otra vez sobre sus indefensas liebres y conejos.

Pero, en las zonas necesitadas concurría otra realidad.

Las señales que presagiaban una ruidosa caída revolucionaria en las zonas humildes, no se hicieron esperar.

Una bisoña odontóloga, armada de múltiples recursos, terminó arrodillada ante el mensaje sencillo, casa por casa del médico William Barrientos, a quien hasta los suyos daban como seguro perdedor.

Fue un duro golpe, sin embargo, a la dentista novicia la premiaron de manera insólita con la dirección del Hospital Universitario, sin mérito alguno.

La tapita del frasco fue un hollywoodense actor, que abarrotado de regalías, imploraba el respaldo, al atardecer de las elecciones, cuando una bella muchacha lo hacía añicos.

Elimar Díaz se llama ella.

¡Vayan a votar que esto se jorobó!

Ya todos saben qué resultado se dio para la Asamblea Nacional.

No fue más sino el comienzo del fin.

¡En eso llegó Manuel Rosales…!

Tras la capa y tras su espada.

Es el verdadero líder y no hay maleza.

La muchachada, los más viejitos, aquellos que no trabajan desde hace años, lo siguen por las polvorientas calles.

El exilio y la cárcel lo afianzó aún más.

Nadie patea Las Pulgas tan tranquilo.

El próximo domingo se confirmará…si ciertamente es el goleador que el Zulia requiere para salir del tétrico sótano.

Ciro Alfonso Contreras.-

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