Muerte por amor en El Junquito

Escrito por Redacción el . Publicado en Sucesos

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Lisbeth Ramirez 1“Soy yo, Andreina… aquí nos agarraron con Jairo…  Los amo, perdónenme por favor”

Lisbeth Andreina Ramírez Mantilla nació en la Capital del Táchira, fruto del hacendoso matrimonio colombiano conformado por Angel Ramírez y Faride Mantilla.

La enfermera graduada en el Instituto Gran Colombia, tenía treinta años de edad, cédula de identidad 18.880.866, venida al mundo el 25 de septiembre de 1988.

Vivía con su familia en una humilde casita del Pasaje 4 del sector San Sebastián en el barrio “Rómulo Gallegos” de San Cristóbal.

 

Desde allí partió la tarde del martes 9 de enero en un autobús del terminal de pasajeros para morir seis días después en el llamado operativo de El Junquito.

Equivocada por amor, pero nunca terrorista, su último mensaje de voz dirigido a su hermano, decía: “Alfredo, soy yo, Andreina… aquí nos agarraron con Jairo… Los amo, los amo mucho, dile a mami que me perdone y a mi papá que me perdone por todo. Los amo, perdónenme por favor”.

Familia 1

El fatídico llamado se produjo a las siete y media de la mañana, dos horas más tarde la joven mujer moría junto a sus seis compañeros, entre ellos su novio, el zuliano Jairo Simón Lugo Ramos, de 28 años.

Jairo Simón LRQUIEN ERA JAIRO LUGO…?

Jairo Lugo se hizo Guardia Nacional mientras alcanzaba un cupo en la Facultad de Derecho de LUZ.

Era un hombre con muchas aspiraciones, que no vaciló en inscribirse en un curso de formación del CICPC en San Cristóbal.

Lugo Ramos renunció a sus viejos proyectos y en ese interín, conoció a Lisbeth Andreina, que vendía minutos telefónicos en las adyacencias del Hospital Central.

La enamoró, con el corazón en la mano, pero explican sus conocidos que ese fue un mutuo flechazo de Cupido.

Ella se graduó de enfermera, pero no ejerció, pues rauda se arrancó rumbo al lar nativo de su querido amor, donde comenzó a estudiar odontología.

Hace ya tres años, de una dura como difícil vida en la “Tierra Amada por el Sol”.

Andreina y Jairo juntos, prometiéndose hasta lo imposible, soñando con los días de plena felicidad que estaban por venir.

El conoció dentro de la policía científica al jefe de la denominada “Resistencia” Oscar Pérez a instancias de su hermano mayor Abraham, también fallecido.

Ella cuidó de niños y de ancianos y así fue viviendo.

Su novio Jairo y su cuñado Abraham protagonizaron en Maracaibo las bravas “guarimbas”, desde un apartamento en las Residencias Lago Azul, que luego abandonaron al ser allanado.

Lo hacían muy convencidos de hacer el “bien por un mejor país”.

Decían además a sus amigos que luchaban por una Venezuela libre de la dictadura.

Así las cosas, se integraron a la “Resistencia” tras los pasos del ex-funcionario Oscar Pérez, el líder del movimiento que protagonizó dos acciones cinematográficas retando al gobierno.

Muerte por amor…

Andreina Ramírez no tenía experiencia en el manejo de armas.Padres

La sujeción a su novio Jairo no la hacía expresamente “terrorista”.

Todo indica que acudió a un llamado de amor, que la condujo a la muerte.

Creyó hasta último momento que viviría, que solo serían apresados, pero que no morirían de la forma cómo ocurrieron los hechos.

Engañó a sus familiares comprando un pasaje para Maracaibo y de inmediato, se lanzó con destino a Caracas.

Una insólita idea ronda en la mente de muchos parroquianos.

Es posible que Andreina Ramírez haya sido seguida por los investigadores hasta confirmar el lugar donde se ocultaba el grupo insurrecto, pues solo había una mujer y ella no estuvo allí más de cuatro días.

Misterio y dolor por la muerte de una mujer que “amó para ser amada”.

 

SEBASTIAN ROSAS

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Redacción

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